Radio Pasión FM
Rancagua se llenó de alegría y tradición este fin de semana al conmemorarse el Día Nacional del Cuequero y la Cuequera, un evento que no solo celebra la danza nacional de Chile, sino que también refuerza la identidad cultural de la Región de O'Higgins. Este año, la plaza de la ciudad se convirtió en un escenario vibrante donde cultores y vecinos se unieron para zapatear al ritmo de la cueca, mostrando su amor por esta expresión artística que forma parte del patrimonio inmaterial del país.
La jornada comenzó con una serie de presentaciones de grupos folclóricos locales, quienes deleitaron al público con sus interpretaciones de cueca tradicional. La participación activa de los asistentes fue notable, ya que muchos se animaron a unirse a la danza, creando un ambiente festivo y familiar. Más de 500 personas se congregaron para disfrutar de esta celebración, destacando la importancia de la cueca como un símbolo de unidad y pertenencia en la comunidad.
Los cultores de la cueca, quienes han dedicado sus vidas a preservar esta danza, compartieron sus historias y enseñanzas con los presentes. “Es fundamental que las nuevas generaciones conozcan y se enamoren de nuestra cueca. Hoy, más que nunca, debemos mantener vivas nuestras tradiciones”, expresó María José Araya, una de las artistas destacadas del evento.
Además de la danza, los asistentes pudieron disfrutar de una feria gastronómica que ofrecía delicias típicas de la región, lo que permitió a los visitantes degustar sabores autóctonos mientras celebraban la cultura local. Esta combinación de música, danza y gastronomía hizo de la celebración un evento integral que atrajo tanto a locales como a visitantes de otras regiones.
La celebración del Día Nacional del Cuequero y la Cuequera en Rancagua no solo fue un homenaje a la danza chilena, sino también una muestra del compromiso de la comunidad por seguir fomentando y difundiendo su patrimonio cultural. Con el apoyo de la municipalidad y diversas organizaciones culturales, se espera que este evento se convierta en una tradición anual que fortalezca los lazos entre los rancaguinos y promueva la rica herencia cultural de O'Higgins.