Radio Pasión FM
La Brigada de Aviación Ejército en Rancagua fue el escenario de un emotivo evento que unió a familias y soldados durante la Ceremonia de Entrega de Armas. Este acto, que marca un hito en la vida de los Soldados Conscriptos (SLCs), simboliza el cierre de su instrucción básica y el inicio de una etapa llena de responsabilidades y compromiso con el país.
Desarrollada en la Losa CASA de la unidad militar, la ceremonia no solo se trató de la entrega de un fusil, sino que también representó el reconocimiento del arduo proceso de formación que estos jóvenes han experimentado desde su incorporación al Servicio Militar en abril. El general de Brigada Milko Marinkovic destacó la importancia de este momento, subrayando cómo cada fusil recibido es un símbolo de confianza depositada por el Estado y del compromiso asumido por los nuevos soldados.
“La entrega de armas es algo muy simbólico, ya que representa no solo el recibir un fusil, sino también el esfuerzo y la preparación que han tenido desde su ingreso”, afirmó Marinkovic, quien también resaltó el papel fundamental de las familias en este proceso formativo. Según el comandante, el verdadero valor del fusil radica en la preparación física y moral que los jóvenes han recibido, una formación que tiene sus raíces en el hogar. “Es vital reconocer que esos valores nacen en sus familias; nosotros simplemente ayudamos a consolidarlos”, agregó.
La ceremonia culminó con la bendición de las armas por parte del capellán militar, seguido de un desfile de honor que reafirmó la tradición militar y la vocación de servicio de los nuevos soldados. Cada uno de ellos, acompañado por sus seres queridos, recibió su arma en un ambiente cargado de orgullo y solemnidad. Este momento no solo marca el fin de una etapa, sino que también prepara a los jóvenes para el próximo gran paso: el Juramento a la Bandera, programado para el 9 de julio en la Plaza de Rancagua, donde reafirmarán su compromiso con la nación frente a la comunidad local.