Radio Pasión FM
La Dirección de Presupuestos (Dipres) publicó el nuevo Informe de Finanzas Públicas (IFP) correspondiente al segundo trimestre, en el que advierte que la meta de balance estructural comprometida por el Gobierno no se alcanzará a partir de 2027, independientemente de si se aprueba o no la megarreforma que se discute en el Senado.
El documento plantea dos escenarios: uno base, que refleja la situación actual sin cambios normativos, y otro alternativo que incorpora los efectos de la iniciativa. En ambos casos, el déficit estructural se mantiene por sobre lo previsto. Para 2027, el saldo negativo sería de -2,1% del PIB en el escenario base y de -2,4% en el alternativo. Hacia 2030, las cifras serían de -1,7% y -2,1%, respectivamente.
La Dipres señala que para cumplir con la trayectoria de balance estructural sería necesario que el gasto público converja por debajo de los niveles actualmente comprometidos. En concreto, las holguras fiscales permanecerán negativas durante todo el horizonte de proyección, fluctuando entre -0,2% y -0,5% del PIB.
En cuanto a la deuda pública, el informe indica que la trayectoria dependerá de la evolución del gasto y del eventual impacto de la megarreforma. Para 2026, la deuda bruta del Gobierno Central se proyecta en $155.441.950 millones, equivalentes al 42,7% del PIB. Sin embargo, bajo el escenario base con gasto comprometido, la deuda seguiría aumentando y superaría el nivel prudente de 45% del PIB en 2029, alcanzando un 45,5% en 2030. Si el gasto se ajusta a las metas, en cambio, cerraría ese año en 44,1% del PIB.
En el escenario alternativo —que considera la aprobación de la megarreforma— la deuda bruta disminuye tanto para el gasto comprometido como para el compatible con la meta, manteniéndose bajo el 45% del PIB en todo el horizonte.
Respecto a las metas fiscales para el período de cuatro años del Gobierno, el director de Presupuestos, José Pablo Gómez Meza, afirmó que “son metas exigentes, pero realistas y posibles, que muestran un compromiso claro con la convergencia hacia el balance en el mediano plazo y la estabilización de la deuda, cuyo nivel ancla se mantiene en 45% del PIB”.
El informe también revisó a la baja la proyección de crecimiento para 2026, desde 2,1% a 1,8%, debido al menor desempeño registrado durante el primer trimestre, especialmente en sectores ligados a recursos naturales y una demanda interna más moderada. Pese a ello, el Gobierno mantiene una visión más optimista para los años siguientes: en el escenario base prevé una recuperación hasta 2,8% en 2027, impulsada por mayor inversión y normalización de los sectores de recursos naturales. Si la megarreforma es aprobada, la Dipres estima que el crecimiento alcanzaría 3,7% en 2027 y se mantendría cercano a 3,5% hacia el final del período de proyección.