Radio Pasión FM
El paleoantropólogo francés Ludovic Slimak ha cambiado la percepción sobre los neandertales al mostrar que tenían rasgos humanos. Su obra 'El último neandertal' desafía la visión evolutiva tradicional, desmintiendo la idea de que descendemos directamente de simios. Se destaca la importancia de entender a los neandertales como una forma humana distinta, sin compararlos directamente con los sapiens.
Slimak señala que la famosa imagen de la evolución que va de un simio encorvado al Homo sapiens erguido es falsa. "El simio actual no es nuestro antepasado. Los chimpancés, los gorilas, los orangutanes no son versiones antiguas o inacabadas de nosotros mismos. Son nuestros primos", afirma el científico.
"Somos una de las formas humanas que ha subsistido. Y quizá nuestra mayor dificultad esté precisamente ahí: comprender que sobrevivir no significa ser superior." - Ludovic Slimak
El investigador también aborda las diferencias sociales entre neandertales y sapiens. Mientras los neandertales tendían a vivir en grupos más reducidos y con redes de intercambio menos extensas, los sapiens construyen mundos colectivos a gran escala. "Sapiens parece atrapado por una fuerza de conexión. No vive solamente en grupo. Produce mundos comunes, códigos comunes, formas compartidas", explica Slimak.
Esta capacidad gregaria, según Slimak, tiene un lado peligroso. "Quizá ese sea uno de los rasgos más poderosos y más peligrosos de Sapiens: fabrica mundos colectivos en los que el individuo puede refugiarse, pero también desaparecer. Encuentra allí sentido, protección, calor, transmisión. Pero también encuentra la norma, la sumisión, el borramiento. A veces la obediencia ciega", sostiene el paleoantropólogo.
Finalmente, Slimak reflexiona sobre el riesgo de convertir la violencia en un sistema organizado, como se vio en el siglo XX, y cuestiona la idea de progreso lineal. "Ahí está la fuerza de Sapiens. Y también su peligro", concluye.