Radio Pasión FM
La Comisión Europea impuso este lunes una multa histórica de 550 millones de euros a la plataforma china de comercio electrónico AliExpress por no combatir de manera efectiva la venta de productos ilegales, como bienes falsificados o que incumplen normas de seguridad. Se trata de la sanción más alta aplicada hasta la fecha bajo la Ley de Servicios Digitales (DSA), superando los 200 millones de euros que recibió Temu en mayo y los 120 millones de euros impuestos a X en diciembre pasado.
El Ejecutivo comunitario sostiene que AliExpress no cuenta con el personal suficiente para revisar la presencia de estos productos y que sobreestimó la capacidad de su sistema informático para detectar y eliminar los anuncios ilegales. Bruselas asegura que, incluso tras ser detectados, muchos productos —como juguetes inseguros, cosméticos peligrosos y ropa falsificada— continuaron exhibiéndose durante varias semanas.
Además, la Comisión acusa a la empresa de no evaluar adecuadamente los riesgos que sus algoritmos generan para los consumidores, ya que continúan ofreciendo artículos ilegales antes de que puedan ser retirados. También se señala que el régimen de sanciones de AliExpress es deficiente, permitiendo que tiendas penalizadas sigan operando, y que los controles pueden sortearse con facilidad, por ejemplo, mintiendo sobre la categoría de los productos para acceder a requisitos más flexibles.
El sistema obligatorio de autorización de marcas, diseñado por la compañía, también ha sido calificado como ineficaz, ya que los vendedores de productos falsificados lo eluden fácilmente. La vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de la política digital, Henna Virkkunen, declaró que "la proliferación de ropa falsificada, juguetes inseguros, cosméticos peligrosos y otros productos ilegales no son un coste inevitable de las compras en internet, sino un incumplimiento por parte de AliExpress de sus obligaciones en virtud de la DSA".
AliExpress tiene hasta el 20 de octubre para presentar un plan de medidas correctivas, y Bruselas dispondrá de un mes adicional para evaluarlo y proponer un calendario razonable de implementación. La multa busca proteger tanto a los consumidores como a las empresas legítimas que invierten en diseño e innovación, las cuales se ven forzadas a competir con productos que eluden esas inversiones.