Radio Pasión FM
Las pérdidas económicas en el sector agrícola por el sistema frontal que azota la zona centro-sur del país alcanzarían los US$400 millones, según un catastro de Colliers dado a conocer este lunes. La cifra se enmarca en una emergencia que ya contabiliza cinco fallecidos, 2.205 damnificados y cerca de 17 mil viviendas con daños entre Atacama y La Araucanía.
El informe señala que las mayores pérdidas se concentran en infraestructura agrícola, sistemas de riego e invernaderos afectados por inundaciones y fuertes vientos. Entre Atacama y Biobío se registran superficies sembradas con trigo, avena y cebada dañadas por inundaciones prolongadas, además de pérdidas en equipos de riego, casetas, instalaciones eléctricas, tranques y canales producto de crecidas de ríos y desbordes.
En comunas como Huasco, Alto del Carmen, Combarbalá, Monte Patria e Illapel también se identificaron daños en infraestructura agrícola, mientras que entre Atacama y Biobío se observaron voladuras de techos en invernaderos y galpones destinados al almacenamiento de forraje debido a ráfagas de viento que, en zonas como Pichilemu, superaron los 100 kilómetros por hora.
Respecto al impacto en fruticultura, Rodrigo Gil, gerente del Área de Campos de Colliers, explicó que ha sido más limitado porque la mayoría de las especies está en receso invernal. Sin embargo, precisó que se han detectado daños en cítricos y paltos por caída de frutos en proceso de maduración en sectores costeros de las regiones de Valparaíso y O'Higgins.
Pese al impacto negativo, Gil destacó un efecto favorable: la recuperación de niveles en embalses tras años de sequía. Como ejemplo, señaló que los embalses La Paloma, Cogotí y Puclaro, en la Región de Coquimbo, acumularon en conjunto más de 100 millones de metros cúbicos de agua, volumen que permitiría asegurar el abastecimiento para riego y consumo humano por un período estimado de entre dos y cuatro años.
El catastro también indica que el Gobierno mantiene un monitoreo permanente de la emergencia, con coordinación entre autoridades regionales y equipos desplegados en las zonas afectadas para enfrentar las consecuencias del sistema frontal.