Radio Pasión FM
El mercado laboral chileno continúa mostrando signos de estancamiento en calidad: entre marzo y mayo de 2026 se crearon 72 mil nuevos puestos de trabajo respecto al año anterior, pero todos corresponden a empleo informal. Así lo revela la edición de junio del Barómetro Laboral y Previsional, elaborado por el Centro de Investigación de Empresa y Sociedad (CIES) de la Universidad del Desarrollo y la Asociación de AFP.
Según el informe, el número de ocupados creció solo un 0,8% en doce meses, muy por debajo del crecimiento necesario para recuperar los niveles prepandemia. De hecho, la brecha respecto a la tasa de ocupación de 2019 se amplió: aún faltan más de 254 mil empleos por recuperar. El dato más preocupante es la composición: mientras el empleo formal disminuyó en 41.300 personas (-0,6%), el informal aumentó en 114 mil (+4,7%), acumulando tres trimestres consecutivos de caídas anuales en el empleo formal.
Roberto Fuentes, gerente de Estudios de la Asociación de AFP, señaló que "la persistencia de la caída del empleo formal no sólo refleja un deterioro en la calidad del mercado laboral, también menores oportunidades para que las personas coticen de manera continua, lo que puede traducirse en mayores lagunas previsionales y un menor ahorro para financiar sus pensiones".
El informe revela que la pérdida de formalidad afecta con particular dureza a los más jóvenes. Entre las personas de 18 a 34 años, el empleo total cayó 3,1% anual y casi 9 de cada 10 puestos perdidos eran formales. En el otro extremo etario, entre quienes tienen entre 50 y 65 años, el trabajo aumentó cerca de 3% (73 mil nuevos puestos), pero casi 50 mil de ellos son informales, evidenciando que gran parte de ese crecimiento se sustenta en empleo de baja calidad.
Un hallazgo relevante del Barómetro es que la informalidad comienza a extenderse hacia el empleo asalariado privado. La participación de estos trabajadores dentro del total de informales subió de 33,6% a comienzos de 2022 a 36,5% en el trimestre marzo-mayo de 2026. En tanto, la tasa de informalidad de los asalariados privados aumentó de 15,0% a 16,2% en el último año. Daniela Leitch, investigadora del CIES, sostuvo que "el aumento de la informalidad entre los asalariados privados es una señal relevante, porque muestra que este fenómeno ya no se concentra sólo en el trabajo independiente. Su expansión hacia empleos dependientes plantea nuevos desafíos para la calidad del empleo y refuerza la necesidad de impulsar políticas que favorezcan una mayor formalización del mercado laboral".
En paralelo, la informalidad sigue golpeando más a las mujeres (28,7%) que a los hombres (25,5%). Por el lado previsional, los indicadores mostraron una evolución favorable: la formalidad alcanzó 39,4% en mujeres y 52,8% en hombres en abril, superando las cifras del año anterior. La densidad de cotizaciones de las nuevas jubiladas llegó a 50%, su mejor nivel desde agosto de 2025, aunque aún tres puntos por debajo de hace un año. En los hombres, la densidad se mantuvo estable en 66%.