Radio Pasión FM
El buque Felicity Ace, que navegaba desde Alemania hacia Rhode Island, en Estados Unidos, se hundió en el Atlántico después de un incendio que duró casi dos semanas. El fuego se alimentó en parte por las baterías de iones de litio de los vehículos eléctricos transportados, lo que complicó los intentos de controlarlo.
El buque llevaba 3.965 vehículos a bordo, incluyendo modelos exclusivos de marcas como Lamborghini, Bentley, Porsche y Volkswagen. El valor estimado del cargamento perdido superó los 401 millones de dólares, lo que lo convirtió en uno de los mayores desastres económicos de la historia del transporte marítimo de automóviles.
La zona donde se encuentra el buque alberga una gran diversidad de especies, incluyendo corales, esponjas, pepinos de mar y numerosos peces. Los científicos advierten que las baterías de iones de litio, junto con los aceites, combustibles y otros componentes presentes en los automóviles, pueden liberar sustancias contaminantes en el tiempo.
El seguimiento científico de la zona continúa activo más de cuatro años después del hundimiento, en un intento por documentar de qué manera los materiales del pecio afectan a las comunidades de organismos que habitan el fondo marino circundante.