Radio Pasión FM
El temporal que azotó gran parte de Chile entre el 15 y el 21 de julio dejó un vuelco en el balance hídrico del país. Según los boletines de la Dirección General de Aguas (DGA), los 25 embalses monitoreados pasaron de 3.713 a 5.215 millones de metros cúbicos almacenados, un incremento de 1.501 millones de m³ en apenas cuatro días. El embalse Rapel, ubicado en la Región de O'Higgins, fue uno de los que más volumen ganó en el centro del país, sumando cerca de 375 millones de m³, según el análisis del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2).
El evento, calificado como extremo, se desarrolló en un contexto de un intenso El Niño y un río atmosférico que ingresó por el Norte Chico. La isoterma cero descendió desde los 2.300 hasta cerca de 1.600 metros, lo que permitió que gran parte de la precipitación en la cordillera cayera como nieve, formando una reserva de liberación lenta. Esto es clave para la temporada de riego que se avecina.
Antes del temporal, el sistema hídrico se encontraba en una situación crítica: nueve embalses almacenaban menos del 20% de su capacidad, entre ellos los de Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Maule y Biobío. Dos semanas después, los embalses críticos se redujeron a solo dos: Peñuelas (15%) y Lago Laja (18%). En Coquimbo, los cambios fueron drásticos: el embalse La Paloma pasó de 5% a 27% de su capacidad, Cogotí de 10% a 79%, y Recoleta alcanzó el 100% con vertimiento.
En la zona central, Colbún (Maule) también lideró con un aumento de 375 millones de m³, seguido de Ralco y Rapel. Incluso Lago Laja, el embalse de mayor capacidad del país, sumó cerca de 130 millones de m³, aunque su enorme cubeta lo mantiene en 18%. La nieve en la cordillera pasó de un déficit del 96% a un superávit del 49% en altura, y rutas como Cerro Olivares superaron en 518% lo normal.
A pesar de la mejora, los 5.214 millones de m³ representan cerca del 40% de la capacidad total del sistema. El temporal alivió el balance anual, pero no revierte el déficit estructural acumulado tras años de sequía. Para la Región de O'Higgins, el incremento en Rapel es una buena noticia para las reservas de agua, aunque las autoridades llaman a no bajar la guardia.