Radio Pasión FM
Lautaro Morales ya tiene nuevo destino. El arquero de 26 años, que hace poco más de un mes vivió en carne propia el terremoto que sacudió a Venezuela mientras defendía el arco de Universidad Central, fue presentado oficialmente como refuerzo de Tigre. El Matador lo sumó a préstamo desde Lanús por un año, sin cargo y con opción de compra, además de una cláusula para extender el vínculo seis meses más.
La experiencia en el fútbol venezolano fue breve pero intensa: apenas siete partidos entre el torneo local y la Copa Libertadores. Pero lo que marcó su paso por Caracas no fue el rendimiento deportivo, sino un episodio que estuvo a punto de costarle mucho más. "Estaba durmiendo la siesta con el nene más chiquito. Me había levantado hacía 10 minutos. Mi señora estaba en el comedor con mi otro nene", relató el propio Morales sobre el momento en que el sismo lo sorprendió.
El pánico inicial dio paso a una reacción inmediata para proteger a su familia. "Sentí que me empezó a temblar toda la cama. Lo que hice fue agarrar a mi nene, mi señora también entró a la pieza con el más grande y nos tapamos para cubrirlos. Dije: 'Que sea lo que Dios quiera'", recordó. Tras el impacto, decidieron no volver al departamento y se refugiaron en la casa de Francisco Solé, compañero de equipo en la UC.
La decisión de regresar a Argentina se terminó de consolidar por el miedo de sus hijos y por el caos que vivió en el aeropuerto de Caracas, que describió como "una locura". Ya instalado en el país, no tardó en encontrar club: Tigre apostó por un arquero con recorrido.
Formado en las inferiores del Granate, Morales debutó en Primera en 2020, en la victoria 3-2 sobre Sao Paulo por la Copa Sudamericana. Luego pasó por Newell's, Talleres y Universidad Central, acumulando cerca de un centenar de partidos oficiales. También integró seleccionados juveniles argentinos, con participación en el Sudamericano Sub 20 de Chile 2019 y en el plantel Sub 23 para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.