Radio Pasión FM
Argentina cerró el primer semestre de 2026 con su mejor resultado comercial en años, y Chile aparece como uno de los socios más beneficiados en esa foto. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el país trasandino exportó bienes por US$49.454 millones, un 24,4% más que el año anterior, e importó US$35.531 millones, dejando un saldo positivo de US$13.923 millones.
Entre los destinos de esas ventas, Chile ocupa el cuarto lugar, detrás de Brasil, China y Estados Unidos. Las compras chilenas alcanzaron los US$3.280 millones, un 1,1% más que en 2025, y se mantienen mes a mes con una balanza favorable para Argentina. El dato cobra relevancia en un contexto donde ambos países relanzaron su agenda comercial y el Tratado Minero binacional.
El motor de este crecimiento está en la energía. Las exportaciones de combustibles y energía crecieron un 42,5% en el semestre, impulsadas por la producción de Vaca Muerta, el yacimiento de hidrocarburos no convencionales más grande del país. Para Federico Rojas, profesor asistente del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, “el superávit se explica principalmente por el fuerte crecimiento de las exportaciones energéticas argentinas, especialmente petróleo y gas provenientes de Vaca Muerta”.
“El superávit se explica principalmente por el fuerte crecimiento de las exportaciones energéticas argentinas, especialmente petróleo y gas provenientes de Vaca Muerta.” - Federico Rojas
El académico es enfático en que este boom es anterior al relanzamiento del Tratado Minero, que se firmó en julio: “El crecimiento del superávit es anterior al relanzamiento del Tratado Minero. Los últimos datos del INDEC muestran que Argentina acumuló un superávit de casi US$3.000 millones con Chile durante el primer semestre de 2026”. Según Rojas, el tratado puede profundizar la integración, pero sus efectos “deberían observarse en el mediano plazo”.
Más allá de la energía, la minería todavía tiene un peso acotado en el intercambio bilateral. El desafío, dice el experto, está en la logística: “El principal desafío es pasar de una buena relación comercial a una mayor integración productiva. Para ello va a ser clave mejorar la infraestructura de los pasos fronterizos y corredores bioceánicos, agilizar los procesos aduaneros y sanitarios, y avanzar en una mayor coordinación regulatoria para proyectos energéticos y mineros”.
Los precios internacionales también juegan un rol. El índice de términos del intercambio subió 2,7% en el semestre, lo que significa que Argentina está vendiendo más caro de lo que compra. Solo en junio, esa diferencia representó una ganancia neta de US$345 millones. La pregunta que queda abierta es si este impulso energético se sostiene cuando los precios se normalicen, mientras la integración minera con Chile avanza en un horizonte de mediano plazo.