Radio Pasión FM
La cotización del dólar mostró una caída relevante este martes, retrocediendo desde los $925 hasta los $914,3, arrastrado por un nuevo impulso del cobre, que superó los US$6,67 por libra en COMEX. El movimiento se da en un contexto donde la demanda estructural por el metal, ligada al desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial, centros de datos y electrificación, sigue presionando al alza los precios.
Según consignó Diario El Pulso, la divisa abrió la sesión en $925 y tocó mínimos que no se veían en semanas. El analista de mercados de Capitaria, Diego Montalbetti, explicó que el mercado está a la espera de nuevos antecedentes económicos, especialmente las vacantes laborales JOLTS y los pedidos de fábrica en Estados Unidos, antes del informe oficial de empleo que se publicará esta semana.
“La atención de los inversionistas estará centrada en la publicación de las vacantes laborales JOLTS y los pedidos de fábrica en Estados Unidos. Estos indicadores entregarán nuevas señales sobre la fortaleza de la economía norteamericana y podrían modificar las expectativas respecto a una eventual decisión de tasas por parte de la Reserva Federal en septiembre”
Montalbetti añadió que desde el análisis técnico, el USD/CLP continúa operando sobre una zona de soporte importante ubicada entre $918 y $920. Mientras ese nivel se mantenga, serían posibles episodios de estabilización o rebotes de corto plazo. Eso sí, aclaró que mientras el cobre siga sobre los US$6,60 por libra y el Dollar Index permanezca bajo la barrera de los 100 puntos, el sesgo predominante favorece un tipo de cambio relativamente contenido.
Otro factor que ayudó al peso chileno fue la menor presión geopolítica. Ignacio Mieres, head of research de XTB, señaló que autoridades estadounidenses indicaron que próximamente podría alcanzarse un acuerdo con Irán para normalizar el tránsito de petróleo, lo que moderó la incertidumbre internacional. También mencionó una menor expectativa de intervención para apoyar al yen japonés, escenario que benefició a las monedas emergentes y permitió la apreciación del peso.
“Mientras las tensiones geopolíticas continúen disminuyendo y se mantenga un entorno internacional más estable, esperamos que el mercado cambiario presente movimientos más acotados y que el peso chileno se mantenga en torno a $915 por dólar”, cerró Mieres.