Radio Pasión FM
El mundo del rock español está de luto. Felipe Gutiérrez, más conocido como Felipe Lipe, bajista y miembro fundador de la banda Tequila, falleció el pasado 4 de agosto en Ocaña, a los 68 años. La noticia la confirmó ayer su compañero Ariel Rot a través de sus redes sociales, donde expresó su dolor: «Acabo de recibir la noticia de que Felipe Lipe, miembro esencial y fundador de Tequila, ha fallecido. Justo estoy grabando en unos estudios en el Barrio de la Concepción donde pasamos años ensayando y buscándonos la vida. Felipe, Julián, Manolo… qué tristeza».
Lipe fue parte fundamental de Tequila desde su creación en 1976, grabando cuatro álbumes clave: Matrícula de honor (1978), Rock and roll (1979), ¡Viva! Tequila (1980) y Confidencial (1981). Permaneció en la banda hasta 1983, poco antes de la disolución oficial del grupo. Su hermano, Rafa Gutiérrez, es conocido por ser guitarrista de Hombres G, y con él compartió varios proyectos previos a Tequila.
Tras alejarse de la música, Lipe retomó sus estudios de Psicología y durante más de 22 años colaboró con Proyecto Hombre, organización dedicada a la salud mental y las adicciones. «Hay gente que es terapeuta por su propio ego, pero yo lo hacía porque me salía del corazón», señaló en una entrevista publicada por la revista Efe Eme.
Años después, fundó Felipe Lipe Tequila Band, un tributo a su antigua agrupación con el que rescató algunos de sus temas más emblemáticos. En 2022, participó en el documental Tequila: Sexo, drogas y rock and roll, dirigido por Álvaro Longoria, donde se reencontró con Ariel Rot y Alejo Stivel.
En esa misma entrevista con Efe Eme, Lipe recordó sus inicios con frases que retratan su carácter: «Éramos muy buenos. Nos tirábamos ocho horas diarias en el local de ensayo tocando», y también la persecución que sufrieron como músicos en esa época: «La noche que tocamos con Leño, yo estaba en mi barrio tomando una copa y vino la policía a hacer una redada. Me encontraron una púa y me llevaron al calabozo: me aplicaron la Ley de vagos y maleantes por ser músico».
Su muerte deja un vacío en la escena del rock hispano, pero su legado musical y su labor social permanecen intactos.