Radio Pasión FM
Un estudio elaborado por Corporación Ciudades reveló que 14 de las 33 comunas de la Región de O'Higgins no cuentan con un Plan Comunal de Reducción del Riesgo de Desastres (PCRRD), instrumento clave para prevenir y preparar a los territorios frente a emergencias. El análisis se realizó con información de Senapred actualizada a julio de 2026.
Los PCRRD son herramientas estratégicas que abarcan las fases de mitigación y preparación del ciclo del riesgo. Su objetivo es reducir vulnerabilidades y fortalecer capacidades locales, considerando las amenazas propias de cada comuna. Pueden incluir estudios de riesgo, catastros, medidas para proteger infraestructura crítica, sistemas de alerta temprana y campañas de divulgación, además de vincularse con instrumentos como los Pladeco y los Planes Reguladores Comunales.
Martín Andrade, director ejecutivo de Corporación Ciudades, explicó que "la gestión del riesgo tiene una dimensión eminentemente territorial. Cada comuna presenta amenazas, condiciones urbanas y vulnerabilidades distintas, por lo que disponer de estos instrumentos permite pasar de un diagnóstico general a acciones concretas de prevención y preparación acordes con la realidad local".
El estudio también evidencia brechas entre regiones. Magallanes, La Araucanía, Maule, Metropolitana, Los Ríos y Ñuble superan el 80% de sus comunas con PCRRD aprobado. En cambio, en las regiones del norte, 34 de 44 comunas (77%) aún no tienen un plan con decreto municipal.
A nivel nacional, la situación muestra que 218 comunas (63%) poseen un PCRRD con decreto alcaldicio, mientras 127 (37%) todavía no cuentan con el instrumento. De esas 127, 76 tienen planes sin revisión, 30 poseen planes nuevos que no han sido recomendados técnicamente, 14 tienen planes en revisión y siete ya cuentan con documentos técnicamente recomendados pero aún están en proceso de formalización.
Andrade señaló que "hay comunas donde existe trabajo avanzado, pero todavía falta completar etapas técnicas o administrativas para disponer de un instrumento formalizado. Acelerar esos procesos es relevante porque el valor del plan está en que pueda convertirse efectivamente en una herramienta para orientar decisiones, inversiones y acciones de prevención en el territorio".
El director ejecutivo agregó que "la reducción del riesgo no comienza cuando ocurre una emergencia. Comienza mucho antes, cuando las ciudades identifican dónde están sus vulnerabilidades, incorporan esa información en su planificación y toman decisiones para disminuir la exposición de las personas y de la infraestructura. Ese es el valor que tienen estos instrumentos para las comunas".