Radio Pasión FM
El complejo fronterizo Los Libertadores, la principal vía terrestre entre Chile y Argentina, acumula cuatro semanas de cierre total. El impacto económico ya se calcula en cerca de US$200 millones, según estimaciones preliminares, mientras más de 2.000 camiones permanecen detenidos del lado argentino aguardando una reapertura que aún no tiene fecha.
La importancia de este paso es clave para el comercio bilateral: más del 70% de la carga terrestre entre ambos países transita por ese corredor. Cada día de paralización no solo retrasa mercancías, sino que encadena costos que crecen con las horas: combustible, jornadas laborales de conductores, contratos por cumplir, seguridad de las cargas y conservación de productos que exigen cadena de frío.
Frente a este escenario, las empresas de transporte enfrentan un dilema operativo que se vuelve más complejo con el paso de los días: ¿conviene seguir esperando o redirigir los vehículos por rutas alternativas? Optar por un desvío implica recorrer cientos de kilómetros extra y más gasto en combustible, pero en algunos casos podría resultar más económico que permanecer detenido sin certezas.
Rodrigo Serrano, VP Corporativo de Innovación y Desarrollo de Wisetrack, explicó que la información en tiempo real se vuelve la principal herramienta para resolver esa disyuntiva. “Cuando un camión se queda detenido varios días, no sólo tenemos un problema de tiempo. La empresa necesita conocer dónde está el vehículo, cuánto lleva detenido, cómo está la carga y qué costos está acumulando. Mientras más se extiende una interrupción, más difícil es tomar una decisión sin información”, señaló.
Uno de los puntos más sensibles es el de las cargas con temperatura controlada. Mantener activos los sistemas de refrigeración durante una espera prolongada implica un mayor consumo energético y exige monitoreo constante de las condiciones de los productos. A eso se agrega el riesgo de seguridad, ya que vehículos y mercancías permanecen durante días en zonas de espera.
“No se trata sólo de saber dónde está el camión, sino de estimar cuánto cuesta mantenerlo detenido versus cuánto costaría desviarlo. Contar con esa información permite transformar una contingencia en una decisión basada en datos y reaccionar antes de que los costos sigan aumentando”, añadió Serrano.
El impacto ambiental también se suma a la lista de efectos: los vehículos que deben mantener sistemas en funcionamiento continúan consumiendo energía y emitiendo gases sin que la carga avance. La paralización se extiende por cuatro semanas y, hasta ahora, no hay anuncios oficiales sobre cuándo podría restablecerse el tránsito por el complejo.