Radio Pasión FM
Un informe elaborado por la Oficina de Política Comercial y Manufacturera de la Casa Blanca, titulado “La Gran Estafa del Transbordo”, puso a Chile en el centro de una alerta internacional. El documento, que busca visibilizar prácticas para evadir aranceles a productos chinos, incluye al país en un listado de más de 40 naciones con riesgo elevado de participar en el llamado transbordo ilegal.
Chile figura en la categoría “Tier 3”, junto a Argentina, Colombia, Perú, Camboya, Marruecos, Kazajistán, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos. Según el informe, ese grupo reúne a economías más pequeñas que, sin mover los mayores volúmenes de comercio transbordado, ofrecen ventajas puntuales que las hacen atractivas para estas operaciones. Entre ellas se mencionan la mano de obra barata, reglas permisivas en zonas francas, acceso portuario estratégico y bodegaje bajo regímenes aduaneros especiales.
La práctica del transbordo ilegal consiste en reetiquetar, reempacar, refacturar o someter a un procesamiento menor productos originarios de China en un tercer país, para luego ingresarlos a Estados Unidos. El objetivo es eludir los aranceles más altos que Washington aplica directamente a ese país. Según el documento, esta dinámica se intensificó después de que la primera administración Trump impusiera gravámenes bajo la Sección 301, en 2018, lo que habría llevado a exportadores chinos a buscar rutas alternativas.
Además, Chile aparece en una segunda clasificación, denominada “Corredores Latinoamericanos”, dentro de la arquitectura funcional de lo que el informe llama la Red de Transbordo en la Sombra. Esa categoría incluye también a Argentina, Brasil, Colombia y Perú, y se asocia con la reexportación por rutas del Pacífico y el Atlántico, bodegaje bajo régimen aduanero especial y ensamblaje regional de productos.
El informe no le atribuye a Chile un volumen específico de transbordo ni detalla productos o corredores particulares, a diferencia de países como México, Vietnam o Corea del Sur. Pese a ello, su inclusión en ambas listas abre interrogantes sobre cómo podría afectar la percepción de las autoridades estadounidenses respecto del comercio chileno.
A nivel global, el estudio estima que Estados Unidos pierde entre US$40.000 millones y US$303.000 millones al año por esta práctica, según cinco metodologías distintas. El gobierno estadounidense utiliza como cifra central US$75.000 millones anuales, a la que asocia pérdidas de recaudación arancelaria de entre US$19.000 millones y US$26.000 millones, además de un estimado de 450.000 empleos desplazados.