Radio Pasión FM
Más de 7 milímetros de lluvia acumulada en algunos sectores del centro y sur de Chile han devuelto el color verde al paisaje. Pero ese mismo verdor podría convertirse, en los próximos meses, en un factor de riesgo: el geógrafo Marcelo Lagos advirtió que el país debe anticipar los escenarios de incendios forestales tras un invierno húmedo.
En una entrevista con El Desconcierto, Lagos señaló que Chile sigue siendo una sociedad históricamente reactiva frente a los desastres, y llamó a avanzar hacia una gestión que permita anticipar los riesgos, en lugar de solo responder a las emergencias. Sus dichos cobran relevancia después de los temporales que dejaron precipitaciones abundantes en varias regiones.
El mecanismo es conocido: las lluvias estimulan el crecimiento de pastos y vegetación herbácea. Si luego llegan temperaturas elevadas, baja humedad y viento, esa biomasa se seca y se convierte en combustible fino, capaz de acelerar la propagación del fuego.
Un estudio que analizó los incendios entre 1976 y 2013 en Chile central encontró que los inviernos con precipitaciones superiores a lo normal pueden favorecer una mayor disponibilidad de combustible vegetal. Sin embargo, los autores precisan que un invierno lluvioso no implica necesariamente una temporada severa de incendios: deben coincidir calor, sequedad, viento y fuentes de ignición.
La Corporación Nacional Forestal (CONAF) monitorea variables como la humedad del combustible fino muerto, la probabilidad de ignición y el viento para evaluar el riesgo. Cuando el material vegetal está seco, una ola de calor con baja humedad relativa puede provocar una propagación mucho más rápida.
El IPCC también ha advertido que el calentamiento y la aridez creciente pueden aumentar las condiciones meteorológicas favorables para incendios en zonas de clima mediterráneo, como Chile central.
Todavía es temprano para pronosticar la temporada 2026-2027, pero las lluvias dejan una señal que merece seguimiento: el paisaje que hoy reverdece podría, bajo determinadas condiciones, transformarse en abundante combustible para el fuego.