Radio Pasión FM
El pádel, uno de los deportes más populares en todo el mundo, esconde un riesgo silencioso pero grave: el 10% de los jugadores ha sufrido lesiones oculares, y solo un 9,6% utiliza gafas protectoras que podrían prevenir más del 90% de estos traumas, advierten especialistas.
Según un estudio en Italia sobre 583 jugadores, el 10,3% ha sufrido alguna lesión ocular, de las cuales el 92% fue provocada directamente por el impacto de una bola. "La probabilidad de sufrir un percance aumenta de forma drástica en aquellos que juegan entre cuatro y seis partidos por semana", señala el cirujano maxilofacial José Ferreras.
En el plano maxilofacial, los datos son igualmente alarmantes: entre los pacientes que acuden con golpes directos por pádel, el índice de prevalencia de lesiones estructuras oscila entre un 40% y 90%. Estos traumas pueden provocar desgarros de retina, hifemas o rupturas de las paredes orbitarias, que en el peor de los casos pueden dejar secuelas permanentes como discapacidad visual o ceguera.
A pesar de la gravedad de estas cifras, la prevención es sencilla: el uso de gafas de protección homologadas. Sin embargo, solo el 9,6% de los jugadores las utiliza habitualmente. En el circuito profesional de Premier Padel, su presencia es aún más rara, siendo Francisco 'Xisco' Gil y Andrés Fernández Lancha algunos de los pocos que las usan.
Ante este panorama, los especialistas reclaman "un mayor esfuerzo institucional para fomentar campañas de concienciación y desarrollar normativas de seguridad específicas en este deporte". "El uso de gafas protectoras específicas para la práctica del pádel se presenta como una medida de salud pública fundamental para reducir el riesgo de traumas que pueden truncar una trayectoria o la calidad de vida de un aficionado", afirma el oftalmólogo Javier Álvarez.