Radio Pasión FM
La astronomía acaba de sumar un hito inédito: por primera vez, un equipo de científicos observó tres agujeros negros supermasivos activos conviviendo en una única galaxia.
El hallazgo corresponde a la galaxia J0148-4214, ubicada a más de 12.500 millones de años luz de la Tierra. Según el estudio publicado por Übler y colaboradores (2026), los tres objetos están acumulando materia a través de discos de acreción, lo que genera la radiación que hizo posible su detección. Se trata de la primera evidencia de este tipo encontrada en el universo.
Los agujeros negros tienen masas estimadas de aproximadamente 80 millones, 2 millones y 600 mil masas solares. El más masivo acumula materia de manera más lenta, mientras que el de 600 mil masas solares presenta una tasa de acreción extremadamente rápida. Eso indica que los tres se encuentran en distintas etapas de crecimiento.
Dos de los agujeros negros están en la región central de la galaxia, separados por solo 620 años luz. El tercero se ubica en las zonas exteriores, a unos 5.500 años luz del centro. Según los autores, esa distribución sugiere que las interacciones y los procesos de fusión fueron eficaces para acercarlos. Se espera que los dos centrales se fusionen en los próximos cientos de millones de años.
El descubrimiento ofrece una oportunidad única para entender cómo crecen y evolucionan estos objetos junto con sus galaxias. En la Vía Láctea, por ejemplo, el agujero negro central es Sagitario A*, un objeto de millones de masas solares. Detectar sistemas con más de un agujero negro supermasivo es difícil porque, cuando están inactivos, prácticamente no emiten radiación y sus señales se confunden con el brillo del centro galáctico.
La observación de J0148-4214 representa un paso relevante en la comprensión de las fusiones galácticas y la evolución conjunta de agujeros negros y galaxias.