Radio Pasión FM
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, reconoció este lunes que el plan para construir 20 mil plazas penitenciarias está en riesgo de no cumplirse debido a retrasos en la ejecución, mientras el sistema carcelario chileno enfrenta un hacinamiento crítico con 65.200 presos en recintos diseñados para solo 40.000 personas.
El secretario de Estado confirmó en entrevista con Tolerancia Cero de CNN que el Gobierno mantiene como meta construir 20 mil plazas adicionales, cifra que ya representa una reducción significativa respecto a las 100 mil prometidas por el presidente José Antonio Kast durante su campaña con el "Plan Cancerbero".
Arrau admitió que el tiempo para cumplir incluso esta meta reducida se está agotando. "Eso ya estamos cortos", reconoció el ministro, detallando que la construcción del recinto de Arenal en Copiapó debería iniciarse hacia fines de este año o principios del próximo, pero "estamos tarde igual".
Frente a esta situación, el Gobierno evalúa una solución transitoria para mitigar el hacinamiento. "Estamos desarrollando un plan de construcción de cárceles provisionales, quizás, de emergencia para descomprimir nuestras cárceles", adelantó el ministro.
El ministro justificó la urgencia con las cifras actuales del sistema penitenciario. "Tenemos 65 mil 200 presos aumentando 100 por semana para cárceles que son para 40 mil, 43 mil presos. Esa es la realidad", sentenció durante el programa.
A renglón seguido, sostuvo que "es desgarrador el abandono del Estado en las cárceles (...) Si yo fuera preso, preferiría estar en una de las cárceles de Bukele que en una de las que tenemos nosotros acá".
Arrau insistió en que el problema carcelario es uno de los cinco focos críticos de su gestión y advirtió que "nos va a tomar años arreglarlo", aunque reiteró que el plan a largo plazo sigue siendo llegar a las 20 mil plazas en esta etapa.
Esta postura coincide con lo expresado previamente por el ministro de Justicia, Fernando Rabat, quien señaló que el desafío del Gobierno es "doblar el plan carcelario en estos cuatro años y poder establecer 20 mil nuevas plazas".
La situación de hacinamiento en las cárceles chilenas representa un desafío para la seguridad pública en todo el país, incluyendo la Región de O'Higgins, donde las condiciones de los recintos penitenciarios también enfrentan presión por el aumento de la población reclusa.