Radio Pasión FM
El Rayo Vallecano sufrió un duro golpe en su visita al Alavés, con la temprana salida de dos jugadores clave. Isi Palazón tuvo que retirarse en el minuto 15 del encuentro por molestias físicas tras un contraataque, mientras que el guardameta Augusto Batalla abandonó el campo en camilla minutos después.
Los jugadores del Alavés pidieron penal tras el choque entre Batalla y Lucas Boyé, pero el árbitro no sancionó nada. Lo cierto es que el guardameta argentino resultó peor parado del incidente y tuvo que ser retirado del estadio Butarque.
El técnico Beñat San José tuvo que reorganizar su equipo con las entradas de Randy Nteka y Dani Cárdenas. A pesar de las adversidades, el murciano salió a dar la mano al final del encuentro con una leve cojera, mostrando su compromiso con el equipo.
El partido, disputado en el estadio Butarque de Leganés, contó con una baja asistencia de 4.280 espectadores de un total de 14.000 asientos disponibles. Este doble varapalo físico podría afectar las aspiraciones del Rayo Vallecano en la competición.