Radio Pasión FM
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) dio a conocer la NCh433:2026, la nueva norma de diseño sísmico que sustituirá al estándar vigente desde 2010 y comenzará a regir seis meses después de su publicación en el Diario Oficial. La medida responde a la necesidad de adaptar la construcción chilena a la constante actividad sísmica del país.
Según José Antonio Abell, ingeniero estructural de la Universidad de los Andes, la norma "consolida prácticas desarrolladas desde el 27F y el DS61 de 2011", constituyendo un "cambio incremental basado en la experiencia más reciente". No se trata, por tanto, de una revolución normativa, sino de una actualización que incorpora lecciones aprendidas tras los últimos terremotos.
Uno de los principales cambios es la mayor exigencia en la caracterización del suelo. Álvaro Peña, académico de la PUCV y consejero del CPI, explicó que ahora se deberá considerar el período fundamental del terreno (Tg) y realizar estudios geotécnicos más tempranos en el proyecto. Esta información permitirá calcular con mayor precisión las fuerzas y deformaciones que la estructura debe soportar.
La norma también amplía los sistemas estructurales aceptados, incorporando soluciones de hormigón prefabricado, acero conformado en frío y sistemas de madera como el CLT. Además, introduce un mecanismo para considerar fallas superficiales, como la de San Ramón, permitiendo clasificar sitios con mayor amenaza sísmica y exigir estudios especiales.
En cuanto al impacto económico, Abell descarta un aumento generalizado del costo de construcción: "No esperaría un aumento generalizado del costo de construcción". Si bien los estudios de suelo serán más detallados, representan una fracción pequeña del costo total. Peña coincide, señalando que una caracterización más precisa puede incluso optimizar materiales y evitar sobrecostos.
La transición comenzará seis meses después de la publicación del decreto, el 10 de agosto, y se recomienda que los proyectos que ingresen bajo el nuevo estándar soliciten ya los antecedentes geotécnicos necesarios. Como resumen, la actualización busca mejorar la seguridad sísmica sin imponer una carga financiera excesiva al sector.