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¿Alguna vez te has preguntado por qué las cosquillas en las axilas o en la planta de los pies provocan risa incontrolable, mientras que en otras zonas apenas se sienten? Un equipo de investigadores liderado por Xiong y Kilteni publicó en la revista Nature Human Behaviour un mapa corporal de alta resolución que responde esta interrogante.
El estudio analizó a participantes de tres grupos culturales: chino, neerlandés y griego. Los resultados mostraron patrones consistentes: las zonas de máxima sensibilidad a la gargalesis —el tipo de cosquilleo intenso que genera risa e involuntariedad— son las axilas, los lados del torso, el cuello, la planta de los pies y la zona posterior de las rodillas.
Un hallazgo clave es que la sensibilidad a las cosquillas no coincide con las áreas de mayor agudeza táctil, como la yema de los dedos o los labios. Según los autores, esto demuestra que el cerebro procesa las cosquillas mediante redes somatosensoriales y afectivas distintas a las del tacto fino utilitario.
Los investigadores contrastaron sus resultados con cinco teorías históricas y contemporáneas sobre las cosquillas, desde los tiempos de Aristóteles y Sócrates. Ninguna teoría por sí sola explica completamente esta topografía corporal, lo que sugiere un mecanismo psicofisiológico más complejo de lo que se pensaba.
Curiosamente, las diferencias culturales fueron prácticamente nulas. Según el estudio, esto indica que la gargalesis es un módulo somatosensorial primario, evolutivamente conservado en la especie humana, similar a los reflejos de defensa o las expresiones faciales básicas.
La investigación ofrece una base neurobiológica para entender cómo el cerebro procesa el tacto social y la comunicación no verbal desde la infancia. Además, ayuda a comprender los mecanismos de protección del cuerpo ante estímulos externos y cómo se mezclan alerta y respuesta afectiva.
Los científicos también distinguen la knismesis, que es el roce suave tipo pluma o insecto, de la gargalesis, que desencadena risa incontrolable. Ambos tipos son parte de un enigma científico que, aunque estudiado desde la antigüedad, sigue revelando nuevas capas de complejidad.