Radio Pasión FM
La catástrofe que golpeó a Nepal el pasado 26 de agosto, cuando un deslizamiento de tierra provocó una avalancha de agua y escombros que arrasó varios valles, trajo a la memoria un episodio similar ocurrido hace más de seis décadas en los Alpes italianos: la tragedia de Vajont.
En la madrugada del 9 de octubre de 1963, un colosal deslizamiento de tierra se desprendió del monte Toc y cayó directamente sobre el embalse artificial de la presa de Vajont, en la frontera entre las regiones de Friuli-Venecia Julia y el Véneto. El volumen de tierra y rocas fue de aproximadamente 270 millones de metros cúbicos. La ola generada superó los 250 metros de altura, superó la presa y se vertió sobre el valle del Piave, devastando por completo la localidad de Longarone y otras poblaciones cercanas. Casi dos mil personas perdieron la vida.
La presa, que por entonces era la más alta del mundo con sus 260 metros, no colapsó. Sigue en pie hasta hoy. Sin embargo, su construcción ignoró las advertencias de geólogos como Edoardo Semenza, que había detectado un enorme paleodeslizamiento en el monte Toc, y de la periodista Tina Merlin, quien recogió en el diario L'Unità las quejas de los agricultores locales por la aparición de grietas en la montaña. Ambos fueron desoídos en favor de la pronta entrada en operación de la central hidroeléctrica.
El escritor Dino Buzzati describió la magnitud del desastre en el Corriere della Sera con una frase que quedó para la historia: «Una piedra cayó en un vaso y el agua se desbordó sobre el mantel. Eso es todo. Excepto que la piedra era del tamaño de una montaña, el vaso tenía cientos de metros de altura y, abajo, sobre el mantel, había miles de seres humanos que no podían defenderse».
El desastre de Vajont marcó un punto de inflexión en la relación entre ingeniería y geología. A partir de entonces, se hizo obligatorio realizar estudios geológicos y geotécnicos exhaustivos antes de cualquier gran proyecto de infraestructura. Esa lección, señala el meteorólogo Lorenzo Pasqualini en Meteored Italia, sigue vigente: "Para construir bien no basta con edificar estructuras de alta calidad; al fin y al cabo, la presa lo era: 63 años después, sigue en pie. También es necesario estudiar en detalle el contexto geológico del territorio".
En Chile, el riesgo de aluviones glaciares en la cordillera de los Andes ha sido alertado por expertos, aunque no existe relación directa con los hechos ocurridos en Italia. La historia de Vajont permanece como un recordatorio de que las advertencias científicas no deben ser ignoradas cuando hay vidas de por medio.