Radio Pasión FM
Con una tasa de mortalidad histórica que supera el 30%, el macizo del Annapurna se ha ganado un lugar propio en la historia del montañismo. Ubicado en el centro de Nepal, este complejo del Himalaya incluye varias cumbres de más de 7.500 metros, lideradas por el Annapurna I, que con 8.091 metros es la décima montaña más alta de la Tierra.
Fue escalado por primera vez en 1950, antes que cualquier otro ochomil, lo que marcó un hito en la exploración de los picos más altos del planeta. Sin embargo, su peligrosidad no ha disminuido con el tiempo. De acuerdo a las estadísticas, en 2022 se contabilizaron 72 muertes en 365 ascensos exitosos, lo que equivale a aproximadamente una muerte por cada cinco intentos. Estimaciones más recientes, para 2024, elevan la tasa a un 38%, aunque entre 2012 y 2022 la cifra bajó del 20% gracias a mejores prácticas de seguridad.
El macizo se extiende unos 55 kilómetros en la región central de Nepal, entre los ríos Marsyangdi al este y Kali Gandaki al oeste, y es parte de la mayor área protegida del país. Sus picos principales, además del Annapurna I, son el Annapurna II (7.937 m), el Annapurna III (7.555 m) y el Annapurna IV (7.525 m). Su formación geológica responde al choque de la placa india con la euroasiática, que también dio origen al desfiladero de Kali Gandaki, uno de los más profundos del planeta.
Las avalanchas frecuentes, las grietas ocultas en los glaciares y las condiciones climáticas extremas son los principales riesgos que enfrentan los escaladores. En 2014, una tormenta de nieve repentina cerca del Annapurna y el Dhaulagiri causó la muerte de al menos 43 excursionistas. Aunque recientemente el Nanga Parbat ha sido señalado como la montaña más peligrosa en algunos rankings, el Annapurna sigue siendo una prueba suprema para los montañistas.
Pese a esos peligros, la zona también atrae a miles de turistas cada año por el Circuito del Annapurna, una ruta de senderismo de entre 160 y 230 kilómetros que bordea aldeas de las etnias Gurung y Thakali, bosques de rododendros y el paso Thorong La, a 5.416 metros. Esa ruta, a diferencia de la escalada a las cumbres, tiene una baja tasa de accidentes si se realiza con guías expertos y la aclimatación adecuada, lo que muestra dos caras muy distintas de esta imponente cordillera.