Radio Pasión FM
La directora ejecutiva de Fundación Amparo y Justicia, Pía Green, puso el foco en las dificultades que existen en Chile para investigar las muertes infantiles. En conversación con La Prueba de ADN, advirtió que hay una 'cifra negra' en estos casos, pues algunos fallecimientos quedan registrados como indeterminados o con circunstancias que podrían estar asociadas a violencia.
Green explicó que esa indeterminación responde, en parte, a la falta de especialización pediátrica en el ámbito médico-legal. A su juicio, las autopsias de menores requieren conocimientos específicos que no siempre están disponibles, y eso dificulta determinar con claridad qué ocurrió.
Pero el problema no se agota en la medicina legal. La representante de Amparo y Justicia apuntó también a la descoordinación entre las instituciones que atienden a niños y niñas. 'Trabajamos en silos', sostuvo, graficando cómo los antecedentes de lesiones, atenciones médicas o ausencias escolares quedan dispersos y rara vez se analizan de manera conjunta.
Policías, fiscales y otros funcionarios que intervienen en estos casos tampoco cuentan, según Green, con la capacitación adecuada. Dijo que investigar la muerte de un niño exige herramientas distintas a las de un adulto, y que esa brecha también incide en la cantidad de casos que nunca logran esclarecerse.
"Si no investigas bien una muerte, no puedes prevenir la siguiente"
Esa frase resume la urgencia que planteó durante la entrevista. Para avanzar en esa dirección, Fundación Amparo y Justicia trabajó junto a 11 instituciones del Estado en un diagnóstico que derivó en seis propuestas. Entre ellas, protocolos específicos para autopsias pediátricas, mejoras en los procedimientos para el trabajo en sitios del suceso y mecanismos que permitan compartir información entre las instituciones involucradas.
La iniciativa apunta a que ninguna señal de alerta quede perdida en un expediente o en una base de datos que nadie cruza. Green insistió en que esclarecer una muerte no es solo un acto de justicia con la víctima, sino también una herramienta para detectar patrones y evitar que otros niños corran la misma suerte.