Radio Pasión FM
Después de meses de baja actividad, los primeros días soleados de septiembre invitan a poner en marcha el huerto de inmediato. Sin embargo, el clima aún no se estabiliza y las noches pueden seguir siendo frías, con riesgo de heladas tardías en diversas zonas del país.
Un error frecuente es sembrar almácigos demasiado pronto y sin suficiente luz. Las plántulas entonces crecen delgadas y alargadas, buscando iluminación, lo que debilita su estructura y dificulta su supervivencia tras el trasplante.
Para evitar esto, se recomienda dar la mayor cantidad de luz posible a los almácigos, separar las plantas si están muy juntas y girar los recipientes periódicamente. Antes de llevarlas al exterior, hay que acostumbrarlas gradualmente a las nuevas condiciones, aumentando su exposición al sol y al viento.
Además, es útil tener a mano cubiertas antiheladas o túneles pequeños para proteger las plantas cuando el pronóstico anuncie una noche fría. Esperar no significa estar inactivo: septiembre es buen momento para preparar el terreno, retirar restos de cultivos anteriores, incorporar compost y revisar el drenaje del agua.
Con una aclimatación progresiva y protección adecuada, se reducen las pérdidas de trabajo y se aumenta la probabilidad de un huerto productivo durante la primavera.