Radio Pasión FM
Un análisis conjunto de científicos australianos y chilenos indica que la interacción entre El Niño y el Dipolo del Océano Índico (IOD) podría modificar la forma en que las lluvias de primavera llegan a Chile. El estudio, publicado en la revista Climate.gov, destaca que la fase positiva del IOD, con aguas más cálidas al oeste del Índico, genera ondas atmosféricas que atraviesan el hemisferio sur y pueden reforzar la señal de El Niño sobre los Andes centrales.
Según el informe, cuando ambos fenómenos están activos simultáneamente, la respuesta de precipitación no es una simple suma. En la zona andina central, la combinación tiende a intensificar las lluvias, mientras que en otras regiones del sur de Sudamérica la interacción puede desplazar o debilitar los centros de alta y baja presión que regulan la humedad.
El meteorólogo Diego Campos explicó que, históricamente, los pronósticos estacionales de Chile han basado sus proyecciones en la actividad del Pacífico. "Conocer el estado del Índico también es crucial para anticipar la magnitud y distribución de las lluvias", señaló Campos en la publicación de Meteored Chile el 13 de septiembre.
El estudio subraya que la intensidad relativa de cada fenómeno es determinante: si El Niño es más fuerte que el IOD, su señal predomina; si el IOD es dominante, puede alterar la trayectoria de las lluvias, generando patrones menos previsibles.
Esta información cobra relevancia para los agricultores y gestores de recursos hídricos, que dependen de pronósticos precisos para planificar la siembra y la gestión de embalses. La Agencia Nacional de Meteorología (ONEMI) ha anunciado que incorporará estos hallazgos en sus modelos de predicción para la próxima temporada.