Radio Pasión FM
Un equipo de la Universidad de Chile, apoyado por inteligencia artificial, ha registrado 803 microsismos de magnitud entre 1 y 2 bajo la comuna de San Esteban, en la precordillera de Valparaíso, entre finales de 2023 y comienzos de 2024. Los temblores, ubicados a 2‑6 km de profundidad y en un área de 100 km², no fueron percibidos por la población ni captados por redes sísmicas tradicionales.
Los investigadores combinaron sensores de alta densidad, magnetotelúrica y algoritmos de machine learning para procesar las señales, logrando la primera evidencia de sismicidad cortical superficial en la zona de la falla Cariño Botado. El estudio, publicado en la revista Geology, muestra que el frente andino se deforma de forma continua y casi imperceptible.
Según Luisa Pinto, del Departamento de Geología, y Andrei Maksymowicz del Departamento de Geofísica, "sin la IA no habríamos podido analizar estos datos". El trabajo también contó con la participación de Bertrand Potin, quien aportó al procesamiento de señales.
La falla Cariño Botado, previamente descrita en relación con la falla de San Ramón, muestra ahora movimiento actual medido, no solo evidencia geológica del pasado. Aunque los microsismos son demasiado pequeños para representar un riesgo inmediato, los científicos advierten que la falla podría generar sismos de magnitud 6‑7,5 en escalas de cientos a miles de años.
El Centro Sismológico Nacional, con experiencia en redes dedicadas en San Ramón, señala que este tipo de catálogos ayuda a comprender la distribución de la deformación entre la gran falla de subducción y estructuras superficiales, mejorando la capacidad de respuesta ante futuros eventos sísmicos.