Radio Pasión FM
El árbitro principal Pablo Echavarría activó el VAR en un encuentro entre Atlético Tucumán y River, tras una jugada que, según la cámara lenta, no mostró un claro fallo de mano ni una infracción que justificara la intervención. La decisión provocó indignación entre jugadores, entrenadores y gremios, que calificaron la actuación como una “chapucería arbitrales” y amenazaron con ir a tribunales.
El árbitro, al revisar la pantalla, mostró una imagen donde la pelota se superpone con el brazo del defensor Nazareno Roselli de Defensa y Justicia. Según el árbitro, la pelota “pegó al pie” y “salto al brazo”, lo que, según su interpretación, provocó la falta. Sin embargo, la jugada no mostró un contacto claro ni una infracción que mereciera una tarjeta roja.
El árbitro principal, según declaraciones del gremio, actuó sin una base sólida y sin la evidencia necesaria. La controversia se intensificó cuando el árbitro se mostró convencido de la decisión, a pesar de que la mayoría de los jugadores presentes no percibieron ningún error.
Los gremios que agrupan a los árbitros han publicado comunicados amenazando con ir a tribunales y respaldando a Andrés Gariano, quien también ha sido criticado por decisiones cuestionables en partidos anteriores. Gariano, quien tuvo su fama en un polémico encuentro entre Barracas y Huracán, es acusado de no respetar las reglas del juego y de amenazar a entrenadores.
El caso destaca la necesidad de una revisión más rigurosa del uso del VAR y de la formación de los árbitros, para evitar decisiones que alteren el resultado de los partidos sin una base clara.