Radio Pasión FM
Desde el lunes 16 de septiembre, la aerolínea ATA suspendió todos sus vuelos subvencionados a la isla Robinson Crusoe, parte del archipiélago de Juan Fernández, provocando una crisis de conectividad sin precedentes. La medida, motivada por problemas de certificación de la aeronave ante la DGAC, dejó a decenas de isleños varados en Valparaíso y Viña del Mar, sin posibilidad de regresar a sus hogares.
El alcalde Pablo Manríquez denunció el abandono estatal y subrayó que la isla depende exclusivamente del transporte aéreo para abastecerse de medicamentos y atender emergencias médicas. "Lo más crítico es que no pueden llegar los medicamentos que teníamos coordinados para esta semana", señaló, añadiendo que la falta de un contrato que permita subarrendar el servicio impide buscar alternativas inmediatas.
La suspensión también ha generado un fuerte impacto económico: mientras un turista paga 980 mil pesos ida y vuelta, un residente de la isla paga 98 mil pesos por un pasaje subvencionado, una cifra que la comunidad considera insostenible para el turismo.
Ante la urgencia, Carabineros y la Armada de Chile han asistido en evacuaciones médicas, pero la dependencia total del vuelo aéreo mantiene a la población en una situación de vulnerabilidad. El alcalde ha enviado oficios al gobierno anterior y al actual, solicitando alternativas y señalando que la isla es el territorio más aislado de Chile, incluso más que la Antártica chilena.
El comunicado de Aerolíneas ATA indica que la solicitud de certificación se ingresó el 4 de septiembre y que, según el contrato, no pueden subarrendar el servicio. Manríquez cuestionó la falta de previsión contractual y pidió al Ministerio de Transportes que agilice una solución para restablecer la conectividad.