Radio Pasión FM
En los primeros meses de la administración de José Antonio Kast, el Gobierno ha enfrentado la muerte de cuatro carabineros en hechos violentos, provocando un duelo nacional y una serie de homenajes institucionales. Los casos de Javier Figueroa Manquemilla, Marcos Cosme Barquero, Alejandro Ortiz Vásquez y Cristopher Aguilera Fernández presentan diferencias en las circunstancias de sus fallecimientos.
Figueroa, sargento segundo, murió el 19 de marzo tras recibir un disparo en la cabeza durante un procedimiento en Puerto Varas (Los Lagos). Aunque inicialmente se consideró un ataque externo, la Fiscalía regional mantiene abiertas diversas hipótesis, señalando que el proyectil podría haber salido de su propia arma.
Cosme, cabo primero, falleció en julio en la región de Los Ríos tras recibir un impacto balístico en el rostro durante una operación para localizar a un prófugo vinculado a un homicidio de 2020. Fue reconocido como mártir tras trece años de servicio y una especialización en el GOPE.
Ortiz, cabo segundo de 32 años, fue asesinado el 27 de agosto en Renca mientras se encontraba de franco. La investigación, a cargo de la Fiscalía y la PDI, llevó a la prisión preventiva de dos sospechosos, entre ellos Claudio Valdivia Erazo, alias “Chureja”.
Aguilera, cabo segundo de la 42ª Comisaría de Radiopatrullas, murió el domingo en Lo Espejo tras recibir un disparo en la cabeza durante una fiscalización en el sector de Las Dunas. El presidente Kast confirmó su fallecimiento, expresó sus condolencias y vinculó el caso a la necesidad de acelerar la agenda de seguridad en el Congreso. Aguilera era padre de un hijo menor de un año.
Los cuatro fallecimientos han generado homenajes, ascensos póstumos y un llamado a reforzar la política de seguridad, mientras que la investigación de algunos casos continúa abierta.