Radio Pasión FM
La primavera, temporada de celebración y renacimiento, también trae consigo un fenómeno preocupante: el aumento en las tasas de suicidio, especialmente entre las personas mayores de 80 años, que registran la cifra más alta del país con 15 casos por cada 100 mil habitantes.
Según cifras del Ministerio de Salud, la tasa nacional de suicidio pasó de 9 por cada 100 mil habitantes en 2019 a 10,3 en 2024. En la Región de O'Higgins, este patrón se repite durante los meses de septiembre a enero, con octubre y noviembre concentrando las cifras más altas del año.
Mientras las campañas de prevención suelen centrarse en adolescentes y jóvenes, los datos muestran que las personas mayores presentan algunas de las tasas más elevadas, con una brecha entre hombres y mujeres que se hace aún mayor en la vejez.
La Encuesta Nacional de Calidad de Vida en la Vejez revela que la percepción de soledad entre las personas mayores aumentó entre 2016 y 2022. Esta soledad no siempre significa estar físicamente solo, sino también sentirse desconectado, no tener con quién conversar o experimentar que la propia vida ha perdido sentido.
Este sufrimiento muchas veces se vuelve invisible. Una persona mayor puede dejar de participar, aislarse o perder el interés por actividades que antes disfrutaba, atribuyéndose simplemente a que "está más vieja". Este es un error peligroso, ya que el suicidio no es una consecuencia natural de envejecer.
Detrás puede existir depresión, desesperanza, aislamiento o una pérdida profunda del sentido de vida. Por eso, escuchar y preguntar importa, y la responsabilidad no es solo de la familia o profesionales de salud, sino también de vecinos, amigos y quienes comparten espacios con estas personas.
Para los habitantes de O'Higgins, esta primavera representa una oportunidad para mirar e interactuar más con los mayores, preguntar cómo están y recuperar vínculos, porque detrás de una puerta cerrada puede haber una soledad que nadie está viendo.