Radio Pasión FM
La crisis ambiental en Chile ha dejado de ser una proyección a futuro para convertirse en una realidad que golpea diariamente a los territorios. Nazaret Ubilla, jefa de la carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad de O’Higgins (UOH), advirtió que el país enfrenta simultáneamente el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, fenómenos que se entrelazan y agravan mutuamente en la zona central.
Según la experta, Chile cumple con siete de los nueve criterios de vulnerabilidad establecidos por la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Esta fragilidad se manifiesta en la megasequía que persiste desde el año 2010, el retroceso de glaciares estratégicos y la frecuencia de olas de calor. Ubilla señaló que la prioridad nacional más urgente es la seguridad hídrica, ya que el agua funciona como el eje que conecta las tres crisis: su escasez degrada ecosistemas, concentra agentes contaminantes y genera tensiones sociales en las comunidades.
El análisis de la académica describe un círculo vicioso especialmente crítico en la Región de O'Higgins y la zona centro-sur. La falta de humedad convierte la vegetación en combustible de alta peligrosidad, facilitando incendios forestales extensos. Estos siniestros, además de destruir hábitats y erosionar suelos que luego contaminan ríos con cenizas, liberan grandes volúmenes de CO₂, alimentando el calentamiento global que originó la sequía inicial.
"La crisis más urgente a nivel nacional es la seguridad hídrica en el contexto del cambio climático, porque el agua es el hilo que conecta a las tres" - Nazaret Ubilla
Frente a este escenario, la Universidad de O’Higgins lidera iniciativas territoriales. En la comuna de La Estrella, estudiantes de tercer año trabajan junto al municipio en un proyecto de Aprendizaje más Servicio para lograr la declaratoria de un nuevo humedal urbano. Asimismo, en la localidad de Agua Buena, se registró un voluntariado de plantación de árboles en un colegio rural, acciones que buscan mitigar la pérdida de biodiversidad en un hotspot mundial presionado por la expansión urbana y agrícola.
Finalmente, Ubilla subrayó la brecha en inversión científica, indicando que el 0,4% del PIB destinado a investigación en Chile está muy por debajo del promedio de la OCDE. Esta falta de recursos limita la capacidad de orientar políticas públicas basadas en evidencia. La experta hizo un llamado a los sectores productivos a superar el cumplimiento mínimo de la norma y adoptar una gestión que considere el territorio y a las comunidades como parte esencial del desarrollo económico.